domingo 11 de febrero de 2007

Derrotas

" Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo que creí
que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo («Ud. es muy quedado, avíspese, despierte»)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas haya sido humilde hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme, barrer todo y crear de mi indolencia, mi
flotación, mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros y de mí hasta el día del juicio final. "

Rafael Cadenas

sábado 10 de febrero de 2007

Libre para ser lo que quieras y otras mentiras

viernes 9 de febrero de 2007

Presente

Todo lo que quiero siempre está en otra parte. En la casa de al lado, en la acera de enfrente, en la mesa que intuyo detrás de mi en un bar. Está en otro libro, en otros ojos y otras manos. Siempre todo lo que quiero me es ajeno como todas las ciudades que no conozco, o como un poema perfecto escrito en otro idioma. Deseo aquello que no tengo con una tranquila desidia, como se desea el verano o la lluvia y lo espero, lo espero aún sabiendo que estará siempre en otro sitio, aún siendo consciente de que aquello que quiero sólo podré soñarlo a través de un cristal, inútilmente sabiendo, que aquello por lo que vivo siempre estará lejos, en otra parte.




jueves 8 de febrero de 2007

Situación:
Ningún concepto claro y el cerebro repleto de información desorganizada e inconexa. A tan sólo cuatro horas del irremediable fracaso tomo conciencia de que seré incapaz de estructurar cualquier idea en el examen.

El café, lo único que puede hacer ya es provocarme más cagalera.

Mierda.

domingo 4 de febrero de 2007

Juguetes para niños



Se ha instalado, sin permiso, una angustia dentro del pecho y como una enredadera maléfica de sueños no cumplidos trepa hasta mi garganta y casi no me deja respirar.

El tiempo, por otro lado sigue fastidiando. Aunque lleve unos días tapando mis oídos, distrayénolos absurdamente con tardes de risas y palabras en forma de canción o de libro, haciendo de toda mi vida un enorme sonajero para distraer al niño que llora sin consuelo, a pesar de eso, sigo oyendo el reloj repiquetar insidioso y constante. Lo sigo escuchado antes de dormirme bajo la almohada. Y lo veo venirse a la vida como un grito ahogado o como un intento fallido de música desacompasada y molesta y aunque cierre los ojos o invente poesías, aunque imagine cuadros hermosos, besos de relentes lunares, susurros a media voz rodando por la nuca como pequeñas canicas de colores, manos que me acarician el pelo con el súbito escalofrío de rigor que tranquiliza y duerme, aunque, desesperada, comience a tararear cálidos arrullos que llegan hasta mis oidos para contarme que la vida es algo más que esto, no consigo convencerme de que sirve de algo, de que no estamos de paso, de que existir, o no existir, no es simplemente este transcurso de días vacíos que intentamos llenar torpemente para darle algún sentido a este absurdo. No consigo que mi vida y las vidas de los demás dejen de aparecer en mi mente como un viaje a un parque de atracciones, como la gilipollez en grado sumo de estar aquí distrayéndonos con espectros de increible belleza que al tocarlos se volatilizan con una macabra sonrisa.