jueves 28 de agosto de 2008

Reencuentro

El verano acaba.
Cuando alguien no tiene nada sobre lo que escribir, o al menos no tiene una idea precisa de lo que quiere escribir, termina siempre poniendo cosas como ésta.
Vuelvo a empezar.

Se acaban las vacaciones. (Puff…)
Llega Septiembre con su horda de obligaciones, sus horarios fijos, etcétera, etcétera. ¿Quién se siente mejor después de las vacaciones? Evidentemente nadie, pero esta gente instruida, despierta, e infinitamente sabia que ha inventado el funcionamiento actual del mundo sabe tenernos contentos unos días/semanas/meses, para luego utilizarnos de nuevo como si fuésemos putas a sueldo. Bueno, yo todavía no trabajo (espero no tener que hacerlo nunca) pero vosotros, los que sudáis sangre para manteneros a flote, debéis estar especialmente jodidos. Para muchos significa el fin del follar gratis, (en verano se consume más alcohol), de las tardes de cervezas en las terrazas, los viajes a Peñíscola sin los niños, los albergues llenos de hippies, los albergues llenos de piojos (que en definitiva viene a ser lo mismo), los fines de semana en la piscina, las tetas, los culos, las pajas pensando en esas tetas, las pajas pensando en esos culos, las discotecas playeras, el “ya te doy yo la crema”, la siesta de tres horas, se acabó leer por placer.
Vuelve el infierno.
Vuelve la rutina. Vuelves tú.
Quiero decir que Madrid se había vaciado de gilipollas durante un tiempo, pero ya volvéis a estar aquí, jodiéndome la vida.

Yo empiezo el curso académico.
Para mi lo de follar sigue estando vigente. También permanece invariable la dinámica de bares, culos, siestas y libros. Da igual, no consigo que mi vida resulte envidiable, ya me conocéis. Ya sabéis que todo esto tampoco me sirve. ¿Por qué? Porque nunca he vivido otra cosa. Desconozco la sensación de llegar a casa con el lomo partido de trabajar durante ocho horas. No tengo ni idea de lo que significa no poder hacer algo que me apetezca hacer.

Inciso:
(Microsoft Word subraya en rojo la palabra “tetas”. ¿Acaso debería decir “pechos”? Pechos no lo subraya. ¿Quién demonios creo este programa?
Polla. Polla tampoco.
Culo. Ni culo.
Tetas. Increíble. Sigue marcándome tetas. ¿Por qué? Si alguien sabe algo de este asunto que se ponga inmediatamente en contacto conmigo. Quizá solamente pase con mi Word.)
Fin del inciso.

Quizá alguien extraiga conclusiones precipitadas, y se atreva a aconsejarme que me plantee la posibilidad de trabajar, que opte por introducirme en este absurdo engranaje de “te-mantengo-ocupado-te-mantengo-desocupado”. Ni hablar. Prefiero quejarme de no tener de qué quejarme que sufrir teniendo motivos. (Cuanta “Q”)

Ahora, al tema:

Miguel, donde quiera que estés, has de saber que nadie ocupó tu lugar. Efectivamente, alterné durante un tiempo con otras pollas, no voy a negar que más de una me arrancó placenteros orgasmos, no diré que siempre mis gemidos formaron parte del guión, pero ya sabes, en el fondo siempre permanecerá un hondo vacío en mí que, excepto tú, nadie fue ni será capaz de llenar. (Me refiero sin duda a un hueco espiritual, no de otra índole). Vuelve. Vuelve como vuelven a Madrid los cientos de personas que están cogiendo aviones desde todos los rincones de la tierra.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=W8EGCC9NNvo

ruidoperro dijo...

f.r.a.u.d.e.

Diana dijo...

¿Por qué demonios me ponéis esa clase de enlaces?

¿Fraude? Quizá estaría bien evitar esa clase de ambiguedades en los comentarios. Y por qué un punto entre cada letra? ¿Obedece simplemente a un criterio estético, o tras esos puntos subyace un mensaje más profundo? No sé porqué me estáis haciendo esto. Ya no voy a estudiar tranquila.

Morihei Ueshiba dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Wilson Méndez dijo...

Hola, te he leído y creo que me atraes sumamente. Me gustaría quedar un día contigo. No pienses mal, no tengo malas intenciones. Sólo quiero follar. Te advierto que estoy muy bueno, aunque no tengo demasiada conversación. Me gusta hablar de tenis y de hípica. Nada más. Bueno y de los caballeros del zodíaco.

chafandika dijo...

"No tengo ni idea de lo que significa no poder hacer algo que me apetezca hacer."

venga, joder, Diana, no mientas. Al Miguel, por ej, estás deseando encerrarlo en tu cuarto. (mierda, mierda, otro comentario de mierda, sí,sí)

Diana dijo...

No me refería a eso.

ruidoperro dijo...

Tienes razón. El otro día no tenía ganas de escribir y no debería haber escrito esa parida como comentario. Hoy, que estoy un poco menos vago, me intentaré explicar.

Me gusta como escribes. Tienes sentido del humor, tus textos tienen ritmo y se nota a la legua que eres una chica sensible e inteligente. Por eso te tengo linkeada en mi blog, para leerte cuando publicas.

Con lo que no puedo es con esta especie de nihilismo postmoderno a lo Houellebecq. No me lo creo. No puede ser que todo te la sude SIEMPRE, y que todo sea una mierda SIEMPRE, y que todos seamos gilipollas SIEMPRE. Supongo que si me gustara Houellebecq pensaría distinto, pero el tipo me parece un tarado presuntuoso y sobrevalorado.

Dicho esto, hoy vas y escribes lo del vendedor de coches, que me parece muy bueno, de laaaaaaaaaaaaargo lo mejor que he leído en este blog, todo verdad, sin ninguna concesión, sin rastro de esa voz afectada e inmadura que tanto me molesta, y ya no sé que pensar.

Perdona si te ha molestado.

Diana dijo...

No me ha molestado. Sólo quería saber a qué venía ese demoledor vocablo que me ha dado los buenos días esta mañana. Ahora entiendo.

De cualquier forma aquí nadie es de una determinada manera. Nadie es nada. ¿Como soy? ¿Cómo es Menchu? ¿Cómo es el panadero? Tdoos somos personajes y autores de nuestra vida que siempre ee novelada.

No todo me da igual. Tu comentario, por ejemplo, me ha puesto cachonda. Debe de ser el clima.

Anónimo dijo...

Pero a ver pedazo de im.... ¿como que Miguel, como que Miguel?

Tu crees que una persona con un mínimo de valía -y por lo que has contado de este Miguel parece que la tenía y no poca-, puede aguantar con una putilla comepollas, sin oficio ni beneficio, medio drogata, alcoholica, sin valor humano conocido, egoista y narcisista hasta el paroxismo y encima creida de si misma -sin motivo alguno- como tú.

Pero que pasa que encima eres gilipo.... o que? porque eso no me lo parecías. ¿O que te piensas?, que leeriamos este blog -aunque mi frecuencia de visitas es una al mes, no te pienses- si no pusieras tus obscenidades que nos la ponen gorda o cuando menos nos ilustran hasta donde de banal e indecente puede ser un homínido?

Miguel, Miguel...anda y que te den, que es lo que te gusta. Joder que anormal de pava, estoy por no visitar más el blog de esta paleta.

Saludos.