jueves 31 de enero de 2008

Vengo de morirme...

"Vengo de morirme,
no de haber nacido.
De haber nacido me voy."

Leí esta frase un día mientras paseaba por tribunal. Le hice una foto. Quedé pensando quién habría escrito algo así. La guardé para mi.

La última vez que fui a Venecia, estuvimos con gente muy agradable. En su casa había un mural con frases que escribían las personas que les visitaban. Yo cogí un rotulador y sin saber por qué escribí ésto.

Un poco más tarde mi psicoanalista me pone un libro en las manos. Se llama "Voces" y el autor es Antonio Porchia. Leo en voz alta. Siento como si me llenara el alma.

Al llegar a casa leo algunas más. "Vengo de morirme...".
Algunos libros llegan a nosotros a través de múltiples cadenas de casualidades que parece diseñadas estratégicamente. Y algunas personas.

martes 29 de enero de 2008

Día se escribe con D

Ha pasado delante de mi buscando un libro. Recorre la estantería despacio, mirando los estantes, arrastrando los pies. Le veo tarde, cuando está a punto de desaparecer detrás de los libros.

Al regresar, la biblioteca es enorme y me da la impresión de que no avanza.Procuro no mirarle, intuyo que me mira...queda fingir que escribo algo muy concentrada en mis apuntes...No convence...total, le veo pocas veces... así que, levanto la cabeza.

Ahí está, justo a mi lado. Me mirá él también. Los labios apretados, un jersey azul. Me reconocen sus ojos.


Pasará una semana hasta que vuelva a verle, quizá dos...pasará y esta vez tampoco nos diremos nada.

Por otra parte tengo la sospecha de un examen catastrófico. Mensajes en mi último intento de estudio ayer por la noche "no se te ocurra pensar para qué demonios sirve toda esta parodia", la última oportunidad a la página de esa última película que están poniendo en el cine, conversaciones en el salón con mi compañera de piso en sus últimos días en Madrid.

El último día antes del examen. Es normal que sospeche.

lunes 28 de enero de 2008

"La vida es una cosa fenomenal"

No quiero dar demasiados datos, sólo diré que es espeluznate la combinación de tres factores: exámenes, menstruación y desayuno a base de All-Bran. Son las siete y media de la mañana, me he levantado a las siete en punto con el propósito de irme a la Biblioteca a estudiar.

Si, el examen es mañana y yo estoy atrapada en el trayecto habitación-baño-baño-habitación...y lo repito incesantemente, y el tiempo pasa y el reloj es una partida de tenis interminable, como mi peregrinaje al baño cada dos segundos, y mis apuntes están aquí, impacientes, cansados de esperar como un perro con la correa puesta en la puerta de casa.

Salva aún espera que le visite, ayer alguna de éstas que digo ser yo, dijo que no quería envejecer, "ni tú ni nadie", "si, pero yo menos", y él se ríe, pero es verdad. Para la gente guapa es más jodido envejecer, a los desagradables en el fondo, hasta les viene bien, con la edad los defectos físicos se disimulan.

Todo porque yo hago dibujos sin sentido de momentos que quiero que permanezcan, todo porque me acuerdo y pienso, "no estaba mal" y me acerco progresivamente al, "estuvo muy bien" y poco a poco termino en el ya conocido, "no sé porqué la cosa no siguió adelante". De cualquier manera la situación es la que es, una mente despierta acostumbra a articular esta clase de oraciones lógica, y yo, por mucho que piense, intuyo que sería incapaz de enfrentarme a la realidad, así que da igual, para estar mal me quedo como estaba...es decir, Mal, es decir, entonces no comprendo qué más me da pasar de un estado negativo a otro igual de negativo pero diferente, que por lo menos tiene lo de diferente y eso siempre es una novedad.

Nada más que añadir, por el momento.

domingo 27 de enero de 2008


La aventura de ver la posibilidad

2008 y vuelvo a escribir, esta vez desde mi nuevo portátil. Se presentan una cantidad infinita de proyectos y exámenes y viajes, pero yo estoy relajada y pienso "si sale bien, bien, si sale mal, tampoco se cae el mundo", así que, con esta nueva visión, los apuntes de esa horrible asignatura sobre la evolución del libro a lo largo de todas las etapas históricas del mundo, parecen más llevaderos y Aldo Manucio fue un impresor humanista del SXVI. Me parece bien.
Ayer compramos los billetes a París. Allá que nos vamos, por tierras galas a descubrir nuevos horizontes. Gelman lo llama "Mundar", pues mundaneemos, que al fin y al cabo es lo que más me apetece.
La mujer-chica de la comisión erasmus me convence de que me darán Venecia, estáría realmente bien, realmente bien sería poco bien para lo bien que estaría, así que yo intento confiar y lloro un poquito porque ante la perspectiva de otro año aquí todo parece convertirse en un dibujo borroso y gris, mojado, estropeado...
Hay más: Buenos Aires. Aunque Salva diga que mejor Montevideo, sinceramente, debe de ser mucho más que grandes avenidas. Volver de Italia, viajar a Argentina, aprender Francés, vivir en Francia, Granada, trabajar en Escocia, volver a España, Buenos Aires, Praga...
Después de exámenes me apetece, ME APETECE hacer un montón de cosas. De momento se acordó que el día 15 de Febrero se procederá a la destrucción de una cantidad importante de neuronas mediante la ingesta de vino y cerveza, quiero quedar con Alba, porque las dos tenemos psicoanalista y ponemos solamente un poquito de azúcar el café, ver pelis, muchas, muchas, ir a casa de Salva, limpiar mi antiguo ordenador, Modigliani en el Tyssen, Anita, viajes a Granada con María, blabalallabla...
Ahora compro libros de Onetti (envuelto en papel de regalo de lunas y estrellas) para Óscar, que va hasta su coche para darme su móvil porque el mio está roto (aunque el suyo en realidad está peor aún) y que me mira sin enteder y entendiendo a veces, cuando le digo que quiero dejar la carrera, que hay un agujero negro que me traga y que lloro sin venir a cuento.
Progresivamente acerco mi madre a Madrid y Madrid a mi madre, y tengo una estrategia, y mientras tanto no paro de quererla y de admirarla, de quererla y admirarla...
Final de 2007, no quiero que te repitas más.
He dicho.